domingo, 24 de enero de 2016

Pablo Iglesias hiere el orgullo del PSOE

Pablo Iglesias en la rueda de prensa
El mediodía del pasado 22 de enero Pablo Iglesias lo volvió a hacer. Pilló a todo el mundo desprevenido y propuso un acuerdo de gobierno con el PSOE e IU-UP. Fue a todas luces un golpe de efecto con doble intención, ya que por un lado obligaba a Pedro Sánchez a tomar posiciones y por otro se cubría las espaldas ante la posibilidad de unas nuevas elecciones. A partir de ahora, si no llegan a un acuerdo será culpa del PSOE.

He de admitir que mis esperanzas respecto al pacto PSOE-Podemos-IU son muy escasas. Desde el PSOE saben que es un acuerdo contra natura y que corren el riesgo de que Podemos los fagocite. Es cierto que, de entre todas las opciones, la que les hará perder menos votos es un pacto 'a su izquierda', pero es algo arriesgado que puede salirles caro a medio o largo plazo, razón por la que Felipe González (¿alguien entiende qué hace todavía metido en política?) está moviendo todos los hilos posibles para evitarlo.


'Falta de respeto' al PSOE

Uno de los comentarios más sonados fue el que vertió Alfredo Pérez Rubalcaba en su Facebook. Lejos de entender que ambos partidos han obtenido cinco millones y pico de votos y que no están en posición de exigir la luna a la hora de pactar, escribió: "Es la primera vez que oigo en mi vida ofrecer un acuerdo de gobierno insultando gravemente al partido con el que quieres acordar". ¿Insultando gravemente? Que yo sepa, Pablo Iglesias no insultó a nadie en ningún momento, sino que estableció una serie de condiciones que me parecen muy lógicas y coherentes teniendo en cuenta el número de votos que ha obtenido cada partido. ¿No será que están demasiado acostumbrados a gobernar en solitario? Ay, qué tiempos aquellos.

También ha habido otros que han criticado la decisión de Podemos poniendo énfasis en 'los sillones de gobierno'. Uno de ellos ha sido el Albert Rivera (no podía faltar), el secretario general de Ciudadanos, que escribió lo siguiente en su twitter:

"Unos preferimos hablar y negociar reformas democráticas, sociales y económicas y otros lo primero que piden son sillones de gobierno."

¿Negociar reformas democráticas? Supongo que se referirá a la abstención de su partido en Calatayud, la cual evitó que se quitase la medalla de oro de Calatayud a Franco. O quizá se refería al voto en contra de Ciudadanos en Barcelona para que no se bajasen los sueldos de los cargos electos, o a su insistencia en aplicar 'el contrato único', o a su propuesta de acabar con las penas específicas por violencia de género cuando el 22 de enero se dio el sexto caso de violencia machista. Sí, puede que quitando las penas específicas se solucione el problema , no te jode.

Otro que ha dado rienda suelta a su indignación por las redes sociales ha sido Eduardo Madina, quien ha tachado de "humillación al Partido Socialista" la propuesta de Iglesias. No sé lo que pensará el lector, pero yo veo mucho más humillante esa reforma que hicieron del artículo 135 de la constitución (sin referéndum previo) para anteponer el pago de la deuda a los intereses de la población. También veo más humillante que en el 2014 se aliaran con el PP para evitar un referéndum sobre monarquía o república. O que en el año 2009 acumulase 64 causas de corrupción más que el Partido Popular, un detalle curioso porque últimamente parece que el único partido con escándalos de corrupción es el de Rajoy. No, no, el PSOE también los tiene, y no son pocos.

En fin, creo que algunos de estos políticos deberían poner en orden su escala de valores, porque si les escandaliza más la propuesta de un acuerdo de gobierno que la corrupción de su partido (tanto a nivel legal como ideológico), mal vamos. 

miércoles, 6 de enero de 2016

La incoherencia del PSOE




Una razón por la que Podemos le está comiendo votos al partido de Pedro Sánchez es porque el PSOE tiene un problema de identidad. No importa que digan mil veces que son de izquierdas, que su secretario general se deje la garganta en los mítines o que intenten convencer al electorado a base de promesas progresistas. Su historia habla por ellos y no les deja en buen lugar.

El otrora partido marxista de Pablo Iglesias Posse se ha convertido en una herramienta más de los poderes financieros. Para darse cuenta de ello solo hay que indagar un poco sobre la deuda millonaria que tiene con los bancos, la cual asciende a 82,4 millones de euros si se suman los 10,8 que debe el PSC de Cataluña. Están, por lo tanto, atados de pies y manos a la hora de hacer política económica y social.

De hecho, su hundimiento ha sido tan profundo que se ha puesto en cuestión el liderazgo de Sánchez, quien solo representa a una parte del 'partido socialista'. Sin embargo, más allá de las intrigas y las peleas de sillones, hay un hecho que no pueden negar: el electorado joven se les escapa a marchas forzadas, quizá porque tienen memoria y no olvidan los recortes de la época de Zapatero. Unos recortes que no solo se dieron a nivel económico y social, sino también a nivel democrático, A saber:

  • El partido 'socialista, obrero y republicano' (nótese el choteo) se alió con el PP y UPyD para impedir el referéndum sobre monarquía o república que defendía Izquierda Unida. Nadie en el PSOE se atrevió a romper la disciplina de voto.
  • Al contrario de lo que se piensa, la Ley de enjuiciamiento civil para agilizar los desahucios (los llamados 'desahucios exprés') no fue impulsada por el PP, sino por Carme Chacón, ministra de vivienda del PSOE entre el 9 de julio de 2007 y el 11 de abril de 2008.
  • En septiembre del año 2011, José Luís Rodríguez Zapatero modificó el artículo 135 de la Constitución (sin referéndum previo) para que el pago de la deuda pública fuese lo primero a pagar frente a cualquier otro gasto. Aun poniéndonos en el caso de que la reforma era necesaria, nada justifica que la modificasen sin antes preguntar a la gente mediante un referéndum. Es decir, ¿de qué sirve tener una Constitución si el gobierno la cambia cuando le conviene?
  • Durante la segunda legislatura de José Luís Rodríguez Zapatero el PSOE votó 10 veces en contra de la dación en pago.
  • El PSOE está a favor del TTIP y rechaza someterlo a referéndum.
  • En octubre del pasado año, el PSOE de Castilla-La-Mancha votó en contra de la eliminación de privilegios propuesta por Podemos. Una propuesta que también contaba con el apoyo del PP y que no pudo sacarse adelante porque se necesitaban los votos a favor de tres quintos de la cámara.
  • Los socialistas pusieron el grito en el cielo cuando el PP hizo una reforma laboral en el 2012, pero olvidaron que Zapatero hizo exactamente lo mismo en los años 2010 y 2011. Su amnesia selectiva resulta digna de estudio.

También os dejo un vídeo de RaGLaN donde puede verse la diferencia entre lo que dice el PSOE y lo que hace después:



Y así un largo etcétera. Es lamentable que la mayor parte del electorado veterano siga viendo a los partidos políticos como si fueran equipos de fútbol. Consideran una traición 'pasarse' a otro partido y ni siquiera lo contemplan como alternativa. No comprenden que los partidos solo son herramientas para conseguir un fin y que, como toda herramienta, si se estropea se cambia por otra y punto. ¿Tan poco vale su voto que lo dan sin pensar? En fin...

¡España se rompe! 

He de admitir que después de las elecciones generales esperaba un ataque desaforado a Podemos por parte del PP, PSOE y C's. Imaginaba que empezarían a sacar casos falsos de corrupción, otros 'casos Monedero' y demás pamplinas. Para mi sorpresa, no ha sido así. Únicamente lo están atacando por apoyar un referéndum en Cataluña. ¡No tienen nada más que echarles en cara! Y si se piensa detenidamente no debería ser motivo de polémica, ya que en Inglaterra se hizo con Escocia y no pasó nada. ¿Tanto miedo le tienen a los procesos democráticos?

A mi modo de ver, el PSOE solo está usando como excusa lo del referéndum catalán para no pactar con Podemos. Al menos, es lo que está haciendo el sector contrario a Pedro Sánchez (a los que llamo 'Susanistas'). No hacen más que marear la perdiz y poner el foco de atención sobre algo que no debería ser tan trascendental. ¿Qué hay de las medidas sociales?, ¿no les interesa hablar de eso?

En este tema no estaría mal que hicieran memoria y revisasen las decisiones que tomó su partido en el pasado. Decisiones como las que tomaron en el Congreso de Suresnes celebrado durante su exilio entre los días 11 y 13 de octubre de 1974 en el teatro Jean Vilar, entre las que podíamos leer el "reconocimiento del derecho a autodeterminación de todas las nacionalidades ibéricas".

Como último apunte, añadir que Miguel Iceta, el primer secretario del PSC, dijo en el 2014 lo siguiente: "Estamos a favor de la consulta, pero el problema es la pregunta". ¿Antes les parecía bien y ahora no? ¿En qué quedamos?


miércoles, 23 de diciembre de 2015

Después del 20D, juego de pactos


Después de todas esas encuestas que auguraban el hundimiento de Podemos y un posible sorpasso de Ciudadanos al PSOE, la realidad se ha impuesto sobre la ficción y resulta que (¡Oh! ¡Sorpresa inesperada!) el partido de Pablo Iglesias ha sacado más votos que el partido de Rivera. ¿Ha sorprendido esto a muchos? No, lo que sí es motivo de sorpresa es que las encuestas dieran a Ciudadanos un resultado tan optimista, detalle que provoca sospechas sobre su intencionalidad.

Siendo francos, no esperaba que Podemos superara al PSOE tan temprano. Veía más probable que quedaran en tercera posición y a una distancia considerable del partido de Pedro Sánchez. Luego estaría Ciudadanos, al que no le daba más de 20 o 25 escaños, y en quinto lugar quedaría IU-UP, cuyo resultado me ha sorprendido de mala manera.


Al final, me he equivocado a medias. Frente a los cinco millones y medio de votos que ha acaparado el PSOE, Podemos ha logrado sobrepasar los cinco millones si contamos con Podemos-Compromís, En Comú y Podemos-En Marea. ¡Solo se diferencian en algo más de trescientos mil votos! Es un resultado excelente para un partido que se presenta por primera vez a unas elecciones generales (habría sido mejor con IU-UP). El único inconveniente es que muchos esperaban más. Es por eso que, quizá, el resultado ha sido acogido con cierto pesimismo.

En cuanto a Ciudadanos, he de admitir que no esperaba que los fuera a votar tanta gente. Desde el principio estaba claro que esos votos irían indirectamente al PP, es decir, que al ser partidos neoliberales van a estar de acuerdo en casi todo, y si a eso le sumas que el PP tiene mayoría absoluta en el Senado ya se vislumbra con claridad lo que va a pasar. ¡Nos esperan cuatro años más de gobierno del PP!

El tripartito encubierto

Si sumamos los 90 escaños del PSOE, los 123 del PP y los 40 de Ciudadanos nos topamos con un tripartito encubierto que puede hacer y deshacer leyes a voluntad (los tres suman 253 escaños y solo se necesitan 176 para tener mayoría absoluta). Esto significa que cuando el PSOE se abstenga para permitir que gobierne el PP nos esperan cuatro años más de lo mismo. Es cierto que el PP no podrá gobernar de la misma forma que lo ha hecho hasta ahora, pero sabiendo cómo son los otros dos partidos está claro que se pondrán de acuerdo en lo esencial.

¿Habrá pacto entre el PP y el PSOE?

Pese a que Albert Rivera no ha tardado ni 24 horas en traicionar a sus votantes y pedir un pacto a tres donde ellos estén incluidos, no creo que vayamos a ver próximamente ningún pacto. Lo más probable que ocurra es que el PSOE se abstenga y permita que gobierne el PP en minoría. Después tienen tiempo de sobra para intentar recuperar los votos perdidos por esa decisión. Como bien sabe el lector, la sociedad española es de memoria corta en materia política.

Otro detalle que me parece reseñable es que si el PSOE llega a pactar con el PP estaría firmando su propio funeral. La abstención todavía tiene su explicación porque pueden apelar a 'la responsabilidad de estado', pero si se produjese el pacto el descalabro del PSOE en las próximas elecciones sería brutal. Entonces, el futuro sorpasso de Podemos al 'partido socialista' sería una realidad.

Si lo vemos de esta forma casi parece conveniente que pacten, ya que el PSOE se desgastaría hasta lo indecible por los futuros recortes que debe hacer junto al PP y el electorado se iría de forma mayoritaria hacia Podemos e IU-UP. Eso si no vuelve a surgir de la nada otro partido de derechas camuflado de progresista.

Por último, os dejo las conclusiones que ha sacado Julio Anguita tras el 20D. Como siempre, no tienen desperdicio.



P.D. Como se vuelvan a repetir las elecciones me van a dar risa los resultados de Ciudadanos. No creo que mucha gente se anime a votarles de nuevo después de proponer un pacto a tres.


Imágenes de eldiario.es

miércoles, 9 de diciembre de 2015

La moda de imitar a Podemos


Este mediodía, mientras escuchaba a Pedro Sánchez rajar de Podemos y Ciudadanos a través del programa 'Las mañanas de Cuatro', sentí que algunas de sus propuestas ya las había escuchado en otra parte. De entre todas ellas, la que más me llamó la atención fue la del incremento del salario mínimo, que fijó en mil euros. ¿No os suena de algo?

Si buscamos el programa que presentó Podemos para las Elecciones Europeas, encontraremos que una de sus medidas estrella era precisamente la de incrementar significativamente el SMI. Esa medida, junto con la propuesta de adelantar la jubilación a los 60 años y la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales, conllevó fuertes críticas del resto de partidos políticos y la mofa de muchos medios de comunicación. Una vez recordado esto, comprenderá el lector mi sorpresa al ver que el señor Sánchez propone lo mismito que el 'populista' y 'bolivariano' Pablo Iglesias.

Otra cosa que me vino a la mente fue las veces que dijo Julio Anguita aquello de subir el SMI a mil euros mensuales. Sí, la idea de incrementar el salario mínimo hasta alcanzar las cuatro cifras no es una idea nueva que se haya sacado Podemos de la chistera, ya que hasta hace poco solo lo proponían partidos como IU, que por ser de la 'izquierda radical' nunca se tomó muy en cuenta. ¿Debemos entender entonces que ya es algo viable? ¿O es que el PSOE se está volviendo populista?

A continuación, os dejo un vídeo del ya conocido RaGLaN donde vemos que la moda de imitar a Podemos no solo es cosa del PSOE, sino también de Ciudadanos. La diferencia entre ellos y Podemos es que el último se compromete a cumplir sus medidas. ¡No es dejéis engañar!


lunes, 16 de noviembre de 2015

Ciudadanos, a la derecha del PP


Durante estos últimos días he estado pensando si debería escribir sobre 'el partido del momento', ese de color naranja que los medios de comunicación no paran de ensalzar y que ha hipnotizado a una buena parte de la sociedad. Ante tal situación, lo que yo siempre aconsejo es que lean sus propuestas e investiguen un poco sobre su pasado, detalle que nunca viene mal para saber a quién se vota. Lamentablemente, mi escepticismo ha comenzado a ganarle terreno a la esperanza de que algo así ocurra. Admitámoslo, en este país casi nadie lee los programas antes de votar, y los pocos que lo hacen, entre los que me incluyo, dudan seriamente si valen para algo o son solo papel mojado.

Aunque parezca una broma, Ciudadanos se define en su ideario como un partido de centro-izquierda no nacionalista, y si leéis sus propuestas casi suena creíble. El problema es que son muy parcos a la hora de redactar sus ideas y utilizan palabras como "racionalizar", "optimizar" y "regular" que pueden interpretarse de varias formas. A los recortes los llaman "reformas estructurales factibles", y evitan posicionarse claramente a favor del modelo de gestión público-privado diciendo que "delimitaremos la sanidad pública y la privada a nivel orgánico, administrativo y de gestión".

La intención de este post no es otra que la de dar a conocer algunas de sus propuestas, las cuales no tienen nada de centro-izquierda, sino más bien lo contrario. En apariencia, algunas de ellas parecen muy sensatas y progresistas, sobre todo por la calculada fraseología que utilizan, pero si las analizas con paciencia te darás cuenta de que no son tan 'progres'.

A favor del repago copago

Según establece Ciudadanos en su ideario, "la demanda no puede basarse en el copago", afirmación en la que les doy toda la razón, pero luego nos encontramos con la siguiente perla:
"(...) El copago solo podría ser utilizado como un elemento disuasorio en aquellos pacientes menos graves que tengan la posibilidad de administrar mejor el uso de medicamentos o servicios sanitarios, y se establecería mediante un copago reembolsable."
El lector podrá pensar que no es tan mala idea establecer un copago en los casos menos graves porque mucha gente va al médico por vicio, y si no lo piensa tampoco lo verá como una barbaridad. Después de todo, en caso de auténtica necesidad no tendrá que hacer frente al copago, ¿no?

El problema de imponer el polémico copago es que el baremo para determinar quién está grave y quién no tiende a ser injusto o tendencioso, es decir, que puede darse el caso de que solo consideren graves a aquellas personas que estén próximas a la fase terminal. Es lo mismo que ocurría (y ocurre) con los afectados por hepatitis C que no hace mucho salían por la televisión demandando más igualdad en el acceso a un tratamiento efectivo: solo tienen acceso los afectados más graves, lo que se traduce en que los menos graves deben esperar a que se agudice su enfermedad para poder acceder a dicho tratamiento. ¿No suena demencial?

En este punto, Ciudadanos dice que "se ha de abordar la racionalización de los tratamientos de gran coste unitario y pequeños beneficios". También especifica que "la priorización y financiación de la incorporación de tecnologías y medicamentos a la cartera de servicios se realizará en función de su efectividad y coste-efectividad, por lo que los nuevos procedimientos diagnósticos o tratamientos deberán acompañarse de su presupuesto y financiar los fármacos nuevos solo en las indicaciones aprobadas".

De nuevo, vuelve a aparecer la palabra "racionalización" y otras no menos preocupantes como "priorización" o "coste-efectividad". Me hace gracia que los medios de comunicación le saquen tantas pegas a las propuestas de Podemos acusándoles de decir el qué pero no el cómo, porque las ideas de Ciudadanos, aparte de oler a puro neoliberalismo, son igual de vagas e inconclusas.

Su condición para recibir atención médica

Hace unos meses, Albert Rivera salió en el programa de televisión Un tiempo nuevo explicando su modelo sanitario y las condiciones para acceder al mismo. Ante la perplejidad de los tertulianos, el secretario general de Ciudadanos puso como condición el "ser español o inmigrante con residencia en España". Es decir, el mismo modelo que impuso Rajoy en el 2012. Los inmigrantes sin papeles se quedarán fuera del sistema sanitario, y entre ellos solo se atenderá (según su programa) a "los niños, embarazadas y personas que padecen enfermedades graves o raras, cuando lo diagnostique el médico". ¿Dónde quedó eso de la sanidad universal?

Además, si nos vamos a las razones económicas de la medida, ni siquiera las hay. Este año, el PP devolvió a los inmigrantes la atención primaria (no la tarjeta sanitaria) tras comprobar que el ahorro para las arcas del estado había sido ínfimo. Sin ir más lejos, los médicos del mundo dijeron lo siguiente:
"(...) Esto ha significado en la práctica que muchas personas excluidas terminen utilizando la asistencia sanitaria únicamente cuando su situación de salud esté seriamente comprometida, circunstancia que afecta gravemente su integridad física y eleva los costes de la asistencia sanitaria."
Si el PP ya lo intentó y pudo comprobar que no le reportaba tanto ahorro como pensaba, ¿por qué Ciudadanos quiere volver a lo mismo? ¿Estamos ante una medida puramente ideológica?

Subirán el IVA de los productos básicos

Otra propuesta polémica de Ciudadanos es la de eliminar el IVA superreducido (4%), que grava productos de primera necesidad como el pan, la leche, los huevos o las verduras, y unificarlo junto con los productos de IVA reducido, el cual bajará al 7% (ahora está en el 10%). Esto significa que cuando vayas al supermercado te saldrá más caro, lo que convierte a la medida en injusta para muchos sectores de la sociedad.

Como excusa, Rivera ha dicho que "habrá productos que puedan subir o bajar, pero los complementamos" y ha puesto como ejemplo que otros productos, como los zapatos, saldrán beneficiados de esa bajada de IVA. A lo que yo me pregunto: ¿cómo puede comparar los productos de primera necesidad con unos zapatos?

El contrato único

Que Ciudadanos defienda el 'contrato único' me parece un error de estrategia que se les puede volver en contra, y digo 'me parece' porque viendo el pasotismo que hay en este tipo de cuestiones puede que no sea tan mala idea. De hecho, Albert Rivera llegó a nombrarlo en el programa de Salvados que hizo junto a Pablo Iglesias y pasó sin pena ni gloria. Ni siquiera el secretario general de Podemos se paró a decirle lo perjudicial que puede llegar a ser, cosa que me sorprende. ¿Es posible que no supiera qué era exactamente? De ser así, desaprovechó una oportunidad valiosísima para dejarle en evidencia.

Para que el lector se haga una ligera idea de lo que es el 'contrato único', este consiste en eliminar todas las variantes de contratos que existen actualmente y unificarlos en uno solo. Es decir, que ya no existirá el contrato a tiempo parcial, el indefinido o el temporal. Solo habrá un tipo de contrato, cuyas condiciones ya puede uno imaginarse que no favorecerán al trabajador.

Como no quiero pecar de ambiguo, dejo a continuación un enlace donde se explica lo que es con bastante acierto:



Si no os apetece leer el artículo enlazado, os dejo este vídeo:



¿Es Ciudadanos lo mismo que el PP?

Cuando un político dice que su partido es de centro lo que de verdad está diciendo es que es de derechas. El centro no existe. Los partidos políticos siempre se han clasificado entre los conceptos 'izquierda-derecha' porque determinan a favor de quién están, y es eso lo que fastidia a los conservadores, es decir, que en época electoral se les recuerde que gobiernan para la banca.

Dicho esto, y teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, creo que queda claro que Ciudadanos es un partido de derechas que se disfraza de progresista para no asustar al electorado. Es un Partido Popular joven, exento del cúmulo de casos de corrupción que arrastra el partido de Rajoy, pero con más ganas de emprender sus 'reformas'. 

¿Les votarás?

viernes, 6 de noviembre de 2015

El derecho a decidir en Cataluña


Hace ya tiempo que quería escribir sobre el derecho a decidir que muchos demandan en Cataluña. Mi opinión sobre este tema ya la dejé clara en el primer artículo que publiqué en el blog. Es decir, ni me cae bien Artur Mas ni toda la panda de independentistas que se envuelven en la estelada para tapar su nefasta gestión. Luego tenemos la supuesta legitimidad histórica que dicen que tienen, la cual no veo por ninguna parte más allá de que hayan usado la independencia como herramienta política durante décadas.

Ahora bien, como sé que la independencia no es solo Artur Mas y que lo único que piden es votar, no me parece mal que hagan un referéndum para decidir si quieren seguir formando parte de España o independizarse. Y sí, para poder hacer ese referéndum primero se tendría que cambiar la rígida y 'blindadísima' Constitución Española de 1978, detalle que me parece de lo más natural, pues ya hace falta actualizarla (a mejor).

El enrocamiento del PP y Ciudadanos

De nuestro actual presidente no hay mucho que decir. Todos conocemos esa manía suya de pasar de los temas incómodos y esperar a que desaparezcan por acto de encantamiento. Nunca afronta los problemas y solo actúa cuando no le queda otro remedio, es decir, tarde y mal. Por ello, no hay que ser un lince para saber que está en contra de celebrar un referéndum en Cataluña. ¿La razón? Volvemos a lo de antes: no se atreve a afrontarlo y prefiere hacer oídos sordos. Dudo mucho que en este asunto le influya la vena patriótica.

Del resto de políticos, otro que se suma al carro para impedir el derecho a decidir es Albert Rivera. Esto lo pudimos ver en las declaraciones que hizo en La Moncloa poco después de reunirse con Rajoy para hablar sobre el tema catalán, y digo hablar porque dudo mucho que pueda darse un debate entre dos personas que piensan igual. He aquí parte de su discurso:
"(...) hay que sentar las bases con los partidos que estamos de acuerdo, porque claro, yo he leído puntos aquí que luego chocan con las declaraciones de otros partidos. Por ejemplo, el artículo 1 de la Constitución dice que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español, por lo tanto, no se trocea la soberanía por territorios. En cambio, hay otros partidos como Podemos e Izquierda Unida que dicen que hay que hacer un referéndum separatista territorial."
Fíjese el lector que nunca falta el calificativo 'separatista', como queriendo deslegitimar el proceso y a quienes lo apoyan. También dijo aquello de que quiere "unir a todos los españoles", pero no estaría de más que explicase cómo pretende que los independentistas cejen en su empeño de querer independizarse si no les dejan votar. Les guste o no, la única solución posible es reformar la Constitución para permitir que se celebre el dichoso referéndum, porque si creen que el problema desaparecerá interponiendo recursos es que están muy alejados de la realidad.

Además, ¿desde cuándo es intocable la Constitución? Que yo sepa, la primera modificación que sufrió fue en el año 1992 por los varios tratados que se firmaron en la época, entre ellos el de Maastricht, firmado el 7 de febrero de ese mismo año. Casi veinte años después, Zapatero reformaría el artículo 135 para dar prioridad absoluta al pago de la deuda en los presupuestos generales, sin enmienda ni modificación posible. Huelga decir que las dos reformas se sometieron a votación en el Congreso dándole la espalda al pueblo español.

Ahora, veamos lo que dice el artículo 92 de la Constitución, esa en la que tanto se amparan cuando les conviene:
1. Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.
2. El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados.
3. Una ley orgánica regulará las condiciones y el procedimiento de las distintas modalidades de referéndum previstas en esta Constitución.
¿Acaso las reformas de los años 1992 y 2011 no eran de especial trascendencia? ¿Por qué no preguntaron a los ciudadanos tal y como establece la Constitución, aunque solo fuera de forma consultiva? Luego se quejan de Venezuela y van gritando a los cuatro vientos que es una dictadura, pero resulta que durante los catorce años del gobierno de Chávez se convocaron seis referéndums, cuatro de ellos sobre la constitución (este detalle no lo sacan los medios españoles).

El PSOE, sí pero no. 

Como respuesta a la crítica situación que se vive en Cataluña, el PSOE ha lanzado una serie de propuestas para reformar la Constitución. Entre ellas figura "el impulso al referéndum consultivo", que pretende modificar el artículo 92 antes mencionado para que no solo sea el presidente del gobierno quien pueda proponerlo. Eso sí, la propuesta de referéndum, que seguirá sin ser vinculante, deberá ser aprobada en el Congreso de los Diputados, lo que convierte a la reforma en papel mojado.

Sin ir más lejos, el referéndum que se celebró en Escocia hace poco más de un año pudo llevarse a cabo gracias a un acuerdo entre el gobierno del Reino Unido y el escocés. ¿Tanto cuesta hacer lo mismo aquí?

El sentido común de Podemos e Izquierda Unida

Pese al decepcionante resultado que obtuvieron en las elecciones autonómicas de Cataluña con la coalición Cataluña Sí que es Pot, debo decir que eran los únicos que proponían algo sensato. Frente al radicalismo de CDC y la CUP (sobre todo la CUP) de querer conseguir la independencia aun sin haber dialogado con el gobierno central, CSQEP proponía que, aunque no estuvieran de acuerdo con los independentistas, les parecía razonable que los catalanes pudiesen votar si querían o no independizarse de España.

Alberto Garzón, el candidato de IU para las elecciones generales, ya dejó clara su postura con respecto al derecho a decidir en más de una ocasión. Como ejemplo, tenemos las declaraciones que hizo en La Moncloa después de reunirse con Rajoy:
"(...) no vamos a participar en ningún teatro que enfrente a las clases populares de Cataluña y de España, y desde luego evitando los callejones sin salida que significaría seguir pensando que un problema político se resuelve desde los tribunales. Consideramos que eso es imposible, no se puede resolver un problema político desde los tribunales. Hay que hacerlo desde la política."
"(...) proponemos una mesa de diálogo inmediata entre todas las fuerzas democráticas que queramos encontrar una salida negociada y dialogada, es decir, desde la política al problema en Cataluña. Que contenga al menos dos puntos: el primer punto es facilitar una consulta en Cataluña que permita al pueblo catalán expresarse sobre su futuro y que no esté circunscrita única y exclusivamente al aspecto del modelo territorial, sino que se permita al pueblo catalán opinar sobre todas las cuestiones que tengan que ver con sus condiciones de vida. Y en segundo lugar, explorar y poner en marcha un proceso constituyente en el conjunto del Estado que permita avanzar hacia un modelo federal pensado y pensando en las clases populares de todo el Estado." 
En cuanto a Pablo Iglesias, él también es de la misma opinión que Garzón, lo que hace que muchos nos preguntemos por qué no dejan las diferencias a un lado y se sientan de verdad a dialogar sobre la confluencia. Antes me parecía un error que Podemos confluyera con otros partidos, sobre todo con IU, pero viendo el supuesto auge que está teniendo Ciudadanos lo que es un error es no confluir. Es cierto que de cara a las próximas generales es un poco tarde, pero no estaría mal que fueran juntos dentro de cuatro años.  



martes, 6 de octubre de 2015

La importancia de un voto


Mi interés por la política ha ido variando con el tiempo. En mi niñez veía por la televisión a esos personajes trajeados hablando con complicados tecnicismos y los clasifiqué como un tema aburrido que solo veían los viejos. Como es obvio, por aquella época me llamaba más la atención darle patadas a un balón que tragarme discursitos de voz engolada o réplicas que pretendían ser feroces. Todo aquello me parecía demasiado absurdo como para prestarle atención, así que, cuando podía, cambiaba de canal y ponía los dibujos animados.

Pocos años después, ese mundo tedioso comenzó a despertar mi curiosidad. ¿La razón? Me di cuenta de que aquellos personajes tomaban decisiones que nos afectaban a todos. Con solo prestar un poco de atención a los monólogos, unas veces solemnes y otras pedantes, te daba la sensación de estar ante una partida de pimpón donde cada adversario intentaba conseguir la mayor puntuación a base triquiñuelas argumentales. Es lo que se conoce como el "y tú más", una práctica inútil que pronto aborrecí.

Recuerdo que en aquella época todavía no me había definido ideológicamente. Me encontraba en una especie de limbo ideológico, una situación de indefinición a la que algunos se refieren como ser apolítico. Es como caminar por una cuerda floja donde los impulsos y la ignorancia juegan un papel fundamental: según el peso que tenga cada concepto caerás hacia un lado o hacia otro. Una vez en el suelo, toca pensar si has caído en lado adecuado.

El anclaje ideológico

Hoy por hoy, me considero de izquierdas, republicano e internacionalista, lo que no quiere decir que lo sea toda la vida. En esto hay algo que siempre me ha llamado la atención, y son esas personas que se quedan ancladas en una posición ideológica desde críos. Es decir, ¿no ha habido ningún proceso o evolución para llegar hasta ese punto? Quizá sea porque han sido educados en ese ambiente y no han llegado a preguntarse por qué piensan así. Es como quien es del FC Barcelona porque su padre siempre ha sido de ese equipo: el chaval da por sentado que pensar así es lo correcto y evita cualquier incómoda reflexión.

Es cierto que si empezamos a hilar fino resulta difícil discernir hasta qué punto nuestros pensamientos son independientes o inducidos. Al fin y al cabo, ninguna opinión que vertamos será totalmente imparcial al estar sometida a influencias externas. Aun así, existe una forma que ayuda a contrarrestar esos lavados de cerebro, y es leer, pero leer de todo, no solo novelas de ciencia ficción.

Votar por votar

Cuando uno va a votar se entiende que antes de eso ha habido una reflexión previa, es decir, que no debería ser un acción automática ni hecha al tuntún. Se trata de un derecho que tiene la ciudadanía y que conlleva una gran responsabilidad. Estás eligiendo al partido que quieres que gobierne en los próximos cuatro años, un partido que, según la cantidad de votos que tenga, podrá gobernar a golpe de real decreto o por consenso con los demás partidos. Lo lógico sería que, en lugar de conformarte con lo que dice la televisión, revisases el pasado de tu partido preferido e hicieras una lectura más o menos imparcial del mismo. Claro, eso conllevaría invertir parte de tu tiempo buscando información. ¿Lo harías?

Otro detalle importante es leer su programa electoral, sí, ese taco de hojas que pocos se molestan en mirar. Que el candidato tenga buena apariencia y sea carismático debería ser algo secundario, ya que lo importante es qué pretende hacer si llega a la presidencia (y si puede cumplirlo). Leer esos programas puede ser una tarea pesada por la cantidad de hojas que suelen tener (de normal, más de cien), así que es preferible ir leyéndolos poco a poco para evitar pegarse panzadas. Eso sí, si leer más de una página te fatiga, mal vamos.

Para que el lector no piense que estoy haciendo una montaña de un grano de arena, debo añadir que me he encontrado con gente que realmente piensa que Podemos e IU son partidos totalitarios que no buscan nada bueno. Luego les preguntas por qué creen eso y no saben darte una respuesta coherente. Empiezan a farfullar maldiciones contra los comunistas, buscan con la mirada a alguien que les apoye y pronto te cambian de tema. Lo único que tienen son prejuicios, lo que hace que el día de las elecciones vuelvan a votar al PPSOE por aquello de "más vale malo conocido, que bueno por conocer".

Después están los que pasan de ver las noticias porque les molesta ver tantas desgracias y casos de corrupción. Son los típicos que solo conocen a los representantes de algunos partidos por haberlos visto en programas de zapping o en un fatal despiste tras dejar las noticias unos breves segundos. Supongo que el lector ya conocerá su canal preferido.

¿Fallo del sistema?

En este tema, hay gente que dice que el sistema está mal montado y debería reformarse (nunca te dan una solución), pero yo no estoy de acuerdo. A mi modo ver, el sistema no está tan mal ideado, el problema somos nosotros, que para el poco poder que nos dan lo ejercemos mal. Es decir, ¿de qué sirve empoderar al pueblo si este no sabe qué hacer con ese poder? O dicho de otro modo: ¿De qué sirve la democracia si la ciudadanía no tiene ganas de participar en ella? Y ojo, solo estoy hablando del simple acto de ir a votar cada cuatro años, algo del todo insuficiente para que un país pueda llamarse democrático (con Franco también se votaba).

Y para terminar, una última reflexión: si mucha gente, ya sea por pereza o por ignorancia, no sabe votar, ¿qué ocurriría si este país se convirtiese en una democracia más participativa? ¿Habría más concienciación o iríamos de mal en peor?